INDEMNIZACIÓN POR CULPA DE LA CARRETERA

 

Cuando se produce un accidente por el mal estado de la vía o por una señal sin retirar, puede reclamar una compensación al responsable. La velocidad mata, matan el alcohol y las drogas al volante, las imprudencias, los despistes, aquel neumático que reventó en el peor momento, unos frenos sin revisar.

Accidente por mal estado calzada o carretera

Pero la culpa alguna vez también fue de la carretera, bastantes veces, con argumentos varios: un bache desmedido, una grieta, charcos oceánicos, señales caídas, vallas o conos abandonados… Imposible esquivarlos y evitar el accidente. Y entonces, ¿qué ocurre? Que el conductor tiene derecho a exigir una indemnización por daños al propietario de la vía, y así se hace paso a paso:

Casos que puede reclamar

La Constitución Española, artículo 106, establece el criterio general: “Los particulares, en los términos establecidos por la ley, tendrán derecho a ser indemnizados por toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos”. Es decir, se puede reclamar cuando la vía se encuentra en un estado deficiente que el titular podría haber evitado.

Esa “fuerza mayor” de la que habla el texto legal, que deja desamparado al automovilista, engloba las situaciones azarosas, un árbol derribado por una tormenta que no fue posible retirar a tiempo, la pura mala suerte. En esas circunstancias, nada que hacer. Otra condición relevante: el daño debe ser evaluable económicamente.

A quién pedir cuentas

Detrás de una culpa hay una responsabilidad. ¿De quién depende la carretera en cuestión? Resulta fundamental dar respuesta a esta pregunta para saber a quién dirigirse: una empresa privada (concesionarias de las autopistas) o una entidad pública, generalmente el Ministerio de Fomento o las administraciones autonómicas (Cabildos, Ayuntamientos, Gobierno de Canarias,…).

Qué debe hacer

Avisar. En el momento del accidente, llame inmediatamente a la Guardia Civil para que realice el atestado y tome fotos de los daños y de lo que los ocasionó. Si hay testigos, que firmen el atestado.

No toque nada. No mueva el vehículo ni altere el escenario, ni por supuesto lo abandone. Lo más importante es dejar constancia de que el siniestro se ha debido a la negligencia del responsable de la vía: si se va sin avisar a la Guardia Civil, lo más probable es que el elemento que ha motivado el accidente sea retirado y no pueda demostrar nada.

Lesiones. Un parte médico debe reflejar todas las lesiones producidas; posteriormente se adjuntará como prueba, del mismo modo que los partes de baja y de alta de la Seguridad Social, si los hay.

Daños en el coche. Guardar todas las facturas que tengan que ver con el accidente y las averías derivadas: tendrá que enviarlas a la entidad responsable junto con su documentación y la del vehículo.

Reclame cuanto antes. Legalmente, tiene un periodo de un año para exigir la indemnización, pero lo mejor es hacerlo en cuanto pueda.

Contacte con el seguro. Si tiene un seguro a todo riesgo, ellos se encargarán de presentar las reclamaciones y de vigilar todo el proceso. La compañía, en todo caso, puede asesorarle. Si no, lo más recomendable es acudir a un abogado especialista en reclamación de daños.

Fuente:  El País

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